Todo va bien cuando de repente lo
conoces por azar, él te agrada tanto que quieres saber más de él. Pasan los días,
hablas con él, él te hace reír y tú a él. Sientes que alguna vez lo has visto,
pero tu mente no ilumina, a veces sientes que lo conoces de hace tiempo; tal vez en una vida pasada fue alguien muy
especial, tan especial que en esta vida lo volviste a encontrar, o tal vez lo
conociste cuando eras chica, o ¿estás loca?. Pero no logras recordar nada.
Ya paso tiempo desde que lo
conociste. Todos los días hablas con él,
ya se te hizo costumbre. Sales a verlo llegar y te preocupas cuando no lo ves. Cuando
él llega quieres correr hacia él (como una pequeña niña a una dulcería),
abrasarlo y decirle “te extrañe tanto”. Cada vez que él está cerca te deja sin
aliento y alegra tú día. Le has cogido mucho cariño.
Él se tiene que ir, pero hay algo
dentro de ti que grita “no te vallas, te necesito, regresa a mí”. Cada vez que él
se va sientes que no va a regresar, tienes miedo a que te olvide, y no dices
nada por no dañar esa linda amistad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario